El milagro de la aprobación y proclamación de la Declaración Universal de Derechos Humanos no se produjo de forma fortuita. Durante siglos la masonería estuvo trabajando en elevar al ciudadano a la condición de hombre libre con igualdad de derechos ante la ley, y fraterno porque de esa fraternidad nace la unión entre los diferentes pueblos. Los principios de la revolución francesa, libertad, igualdad y fraternidad, en los que se basan nuestros ideales, se universalizan con esta Declaración . La Declaración de Derechos Humanos, en su articulo primero, conlleva una visión mas trascendente y menos localista que la de la Declaración de la Independencia de los EEUU, sin duda gracias a la influencia francesa, al considerar sujeto de derecho al ser humano en general. Fue un Hermano francés “ René Cassin”, el encargado de impulsarla y elaborarla con la colaboración inestimable de una mujer Eleanor
Roosevelt , no solo viuda del Presidente de Estados Unidos si no activa defensora de los derechos de la mujer que consiguió introducir en el texto un preámbulo a favor de la igualdad entre hombres y mujeres.
La aportación de la masonería a la Declaración de Derechos Humanos ha sido decisiva para su consecución y desarrollo : desde los principios de los que imana hasta la articulación jurídica del texto que, como no podía ser menos, tiene valor de legislación internacional gracias a la labor de los masones, a través de las Naciones Unidas y de los Comités que supervisan el cumplimiento de los distintos tratados, se han logrado acuerdos que garantizan el desarrollo de los derechos humanos en todos los países.
En España, la actuación de la Fraternidad fue vital para lograr la integración en el Consejo de Europa, en el que contábamos con un 34% de miembros que apoyaron la candidatura por considerarlo un deber moral.
La masonería tiene como fin último el perfeccionamiento del ser humano no solo a nivel individual sino colectivo, y esto se logra trabajando para elevar los niveles de bienestar de los pueblos. Por ello, nuestros Hermanos están presentes en cada uno de los retos en los que está en juego la dignidad de los ciudadanos. A eso se le llama FRATERNIDAD UNIVERSAL.