1 - Lo que buscamos
La noción de fraternidad, al contrario de la igualdad, reconoce y acepta las diferencias entre los hombres. Iguales de derechos pero diversos en sus valores subjetivas frente a la vida y a la sociedad. Mientras la igualdad queda como una utopía, la fraternidad es un concepto más rico y menos restrictivo.
La segunda finalidad de los masones es la búsqueda de "la luz", es decir el estado del hombre que actúa reflexivamente en vez de reaccionar impulsivamente, lo que solo se consigue mediante una metodología crítica, histórica y comparativa. No hay nada que esperar de catecismos que proponen soluciones hechas, ni tampoco del conformismo que favore las verdades oficiales o hechas, ni tampoco del conformismo que favore las verdades oficiales o aceptadas, desfiguradas por la oñinión pública.
" El masón combate la ignorancia
y los prejuicios, especialmente los
más perniciosos, aquellos que reducen
la identidad a la pertenencia a un clan".
D. Beresniak
Los masones no toman la palabra para convencer o seducir, sino para entender, mirar las cosas e ideas
desde diferentes enfonques, para producir un sentido y no para elaborar una verdad. Ya que los masones aceptan la equivocación pero no la mentira.
"Una Logia se inmuniza contra el unanimismo poniendo especial cuidado en integrar personas, social, cultural y profesionalmente diferentes".
D. Beresniak
De igual modo los masones rechazan el unanimismo, ya que una sola luz no puede ser toda la luz. La unanimidad es fuente de uniformismo, a su vez fuente de facciones y clanes viviendo en círculos cerrados en torno a los mismos valores e ideas. El equilibrio es frágil entre certeza dogmática e indiferencia entre "eso es la verdad" y "todo vale". La vía masónica es la vía central, la vía del ir adelante, de la unión en la diversidad, del rechazo a los conceptos cerrados, de las vías que conducen de los deseos a las ideas. De manera que el trabajo en los talleres o en las logias tiende a estimular y despertar, no a conducir.
Como lo decía Montaigne "enseñar no es rellenar un vaso, es encender un fuego".
Otro rasgo importante de la Masonería que conviene subrayar es su carácter universal y duradero, lo que evidencia la permanencia de valores e inquietudes que no son propios de un tiempo determinado ni tampoco de una cultura o de una filosofía. Pero la diversidad geográfica, cultural, filosófica o religiosa se ha traducido a lo largo del tiempo en una diversificación de la Masonería en diferentes obediencias que respondieran mejor a las preocupaciones de unos u otros: obediencias de rito escocés, obediencias de rito francés, derechos humanos, rito emulación, etc. Por eso, la Masonería es universal, pero diversa y múltiple.
2 – Lo que no somos
La Masonería tiene mala prensa en España, de modo que tal vez convendría decir también lo que no es, para descartar fantasmas e ilusiones.
La masonería no es:
- Ni un grupo de presión ni un « lobby » aún que siempre hay, habrá o ha habido entre ellos unos « oportunistas ».
- Ni un “laboratorio de ideas". Es una idea seductora y que corresponde a un cierto grado de realidad, pero la realidad y la experiencia demuestran que el trabajo en las logias permite la información, el debate y la profundización, pero no permite realizar síntesis que pudieran representar “un pensamiento” o “una realidad” masónica. Los M.: son demasiados diversos individual, cultural e estructuralmente, y demasiados respetuosos para pretender imponer una « síntesis masónica » necesariamente reductora de tal diversidad. Los Masones actúan, pero no la Masonería como tal.
- Ni un lugar donde buscar la « piedra filosófica », tan de moda actualmente cuando las ciencias ocultas conocen un claro fortalecimiento en su pretensión de explicar el mundo y la vida, con una clara explotación comercial. La M.: no propone una vía tan corta hacia el conocimiento.