La finalidad de la Masonería es "favorecer la libertad de pensamiento y juicio, la honestidad intelectual, el espíritu de fraternidad y tolerancia, independientemente de toda confesión y creencia religiosa".
“La verdad empieza a dos”. F. Nietzsche
Todos estos objetivos, cuya coherencia es notable, dibujan un camino espiritual basado sobre el conocimiento a si mismo : el "gnôti seauton" al frontispicio del templo de Delphes indicaba a los que se acercan al templo que su búsqueda será inútil si vienen a interrogar al dios pensando inconscientemente conocer ya la respuesta. Este lema llama al acercamiento y entendimiento a los demás y reconoce que la dignidad del hombre es desear la verdad aun sabiendo que siempre se nos escapará.
La Masonería tiende a una vocación universal que, evidentemente nunca existirá más allá de nuestros corazones y deseos, un ideal que se pretende alcanzar mediante una "iniciación" es decir la búsqueda, no de una suma de conocimientos sino de la sabiduría; no de la entrada en un mundo esotérico sino en el entendimiento de lo que somos: unos hombres. De manera que la Masonería es una onto-logia, es decir una reflexión sobre el ser. El nivel metafísico, ontológico, de trascendencia de tal filosofía se une con las aspiraciones profundas de la Masonería que se quiere universal en lo que ama y respeta al hombre en sus componentes más esenciales y primordiales: "buscar la luz" (primer lema de todo M.:) y considerar a todos como hermanos.
La Masonería reúne esta doble aspiración a la libertad de conciencia y a la libertad de pensamiento. La originalidad de la Masonería es de reunir esta doble necesidad en una búsqueda espiritual no en contra, sino independientemente y al margen de cualquier religión.